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miércoles, 23 de agosto de 2017

Cartas Malvado Brujo para Heroquest

Sí, Heroquest no es exactamente juego de rol, pero tiene cabida y carta 'magna' en este blog, pues todo lo que pueda ser 'roleable' (quizás todo lo sea...) puede entrar en este bendito espacio de Vetustos.

Desde hace un tiempo he estado trabajando en unas cartas para que el Malvado Brujo las use durante las partidas a este magnífico juego de mesa. No, no es una idea original, está sacada de la magnífica página que es www.heroquest.es

Lo que he hecho ha sido cambiar levemente el diseño de las mismas y añadir otras tantas cartas de cosecha propia.

La idea es hacer el juego algo más interesante. En los tiempos muertos en el que los jugadores vagan por la mazmorra sin monstruos, para apremiarles y que no se dediquen a buscar tesoros, trampas y puertas secretas con total tranquilidad, la idea es que el Malvado Brujo, en su turno, y si no hay enemigos, robe una carta del mazo (máximo una por jugador en la mano, o tiene que descartarse de alguna), y pueda activarla según marque las instrucciones de la misma.

Un ejemplo de carta de Malvado Brujo
Hay de todo un poco, desde cartas que hacen aparecer nuevos monstruos, hasta trampas e incluso alguna que pueda beneficiar a los jugadores, como un mapa que les dé un mejor conocimiento de la mazmorra.

Yo he usado las cartas en varias ocasiones y funciona. Eso sí, puede que la dificultad se incremente por supuesto, ¡pero lo hace más divertido!

Sin más como siempre os dejo el enlace y espero vuestras críticas constructivas.

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Rol&Love


jueves, 2 de junio de 2016

Primer testeo a Heroquest rol

Ranodark echó un vistazo rápido. No pudo contarlos a todos, pero vio a un ejemplar especialmente grande. Aferró con fuerza el mango de su hacha y cargó: "¡Karaz a Karak!".

Percibió terror en los primeros ojos saltones que vio y descargó con fuerza su brazo para oír un gemido de dolor y notar cómo desaparecía de su vista. Sin tiempo para respirar se giró sobre sí mismo para evitar la punta de una lanza y volvió a atacar con rabia para decapitar a esa sucia alimaña. Menos suerte tuvo con el grande. Aquel pielverde con armadura era terriblemente fuerte. 

Sintió cómo el brazo se le dormía cuando paró el primer ataque de la criatura, y sin tiempo para recuperarse del todo sólo se pudo echar a un lado para conseguir, al menos, que no le destrozara aquel enorme hierro afilado que su enemigo esgrimía como si fuera juguete, pero le alcanzó, hizo sangre.

Ranodark se limitaba a retroceder ante los ataques de su enemigo. La herida del costado empezaba a dolerle, pero no había tiempo para pensar en ello, y sólo buscaba un hueco en la guardia del orco para acabar con aquella maldita pesadilla. Entonces oyó el grito de guerra de Kote.

Siempre había considerado a los humanos unos alfeñiques, pero aquel era grandioso, una montaña de carne, de músculo, con una espada que no podía compararse con las que había visto forjarse en las profundidades de Karak-Hirn, pero que en sus manos era un arma mortífera.

Tras un intercambio de golpes el pielverde exhaló un grito de agonía cuando Kote le atravesó de parte a parte, destrozando la armadura y causando el pánico entre sus secuaces, que se miraban sin saber qué hacer. Y apareció.

Entre las sombras de la cueva pudo ver la figura de uno de ellos, que emergía a paso lento, y en seguida se dio cuenta de que no era como los demás. Éste no portaba arma, sólo un bastón lleno de plumas, pieles y abalorios. Tampoco lucía armadura ni nada parecido, pero en cuanto comenzó a hablar en su extraña lengua las palabras empezaron a resonar por todas partes, haciendo que los pielverdes atacaran con una rabia inusitada y parecieran multiplicarse ante sus ojos.

Aquellos malditos llegaban de todas partes. Ranodark repartía muerte con su hacha, pero por cada uno que caía aparecían dos más. Kote, espalda con él, hacía lo mismo, con una disciplina y determinación total, pero incluso aquel héroe empezaba a jadear por el terrible esfuerzo. Era el turno de Edar.

Oculto en la oscuridad, el elfo había esperado su momento. Por un momento su voz eclipsó la del pielverde brujo, y las manos de Edar se iluminaron de luz azul, tan brillante que el encantamiento pareció desaparecer de la mirada de los pielverdes. Antes de que pudieran reaccionar brotaron de los dedos del elfo lo que parecían dardos de energía que fueron atravesando uno a uno a todos los enemigos presentes, incluyendo a su líder.



Fue un pequeño momento de duda que aprovecharon Kote y Radonark. El bárbaro comenzó a sesgar vidas como una guadaña sesga el trigo, y Radonark, sin pensárselo, cargó contra el brujo, que no pudo hacer mucho ante el acero bien templado del enano. Y todo acabó.

El campo de batalla estaba en silencio. Edar comprobaba si quedaban supervivientes, y Kote rebanaba las orejas picudas del chamán sin emoción en sus ojos. El gobernador Frederich Ebart necesitaría alguna prueba. Con un poco de suerte, además, los comerciantes de Steingart pagarían con oro la recuperación de su valiosa carga.

Radonark, además, se llevaba un bonito recuerdo. En un viejo armero encontró un excelente casco de manufactura imperial que le quedaba perfectamente, quizás de algún valiente guerrero caído a manos de esa escoria. 
"Mejor en mi cabeza honrándote en la muerte, guerrero desconocido, que en este agujero infecto" murmuró el enano mientras seguía a sus compañeros al exterior de la cueva.


Heroquest, el juego de rol

La semana pasada jugué una partida a rol con sistema heroquest. Es una conversión del tradicional juego de mesa que intento adaptar para la mesa de juego rolera. Con tanto juego de mazmorreo de excelente calidad presente, no pretendo crear el mejor sistema. Sólo quiero honrar a mi juego de mesa favorito.

Instante de la partida
Mi intención es la de dejar por escrito mi conversión, pero básicamente es lo mismo que el juego de mesa (d6), con algún que otro apunte para adaptarlo a la mesa.
De momento, la primera partida que jugué y el testeo le gustó a los jugadores, alguno de ellos muy fan de Pathfinder. Me destacaron sobre todo la sencillez y rapidez del combate, así como las pruebas de habilidades. 

Seguiremos experimentando. 

domingo, 13 de octubre de 2013

Volviendo a los orígenes

El que suscribe fue invitado en la noche de ayer a tomar unas copitas en casa de Jmi con la condición de echar una sesión al recién adquirido Heroquest.


Mi punto de vista, ayer.

Aunque tengo en mi posesión el excelente Descent: Journey in the Dark editado en España por Edgeent, el cual es muy superior en todos los aspectos, hay que tener respeto por los mayores, y ese aire 'añejo' que desprende este mítico juego, fundamental para todos aquellos que podamos presumir de tener juego de estrategia en la estantería, es sin duda su punto fuerte.


Como veis el Descent es mucho más completo.

Como sabéis el juego, con miniaturas, consiste en explorar una mazmorra o dungeon ante el acoso de criaturas que controla un jugador que asume el papel del 'Malvado Brujo', en este caso Bruja.

Fue una sesión muy divertida, hasta las tantas de la mañana y soportando las acometidas de Orcos, Femirs, Goblins y demás criaturas con nuestros escasos recursos. 

Habitación atestada de monstruos. 

El final de la partida, con varias copas encima y al borde de la muerte, fue épico, y acabamos todos con la satisfacción de la supervivencia ante la dulce frustración de la malvada bruja. Quizás las copas con las que 'aderezamos' la noche también pudieron colaborar para que fuese un encuentro vetusto de categoría superior. 


El dedo fatídico de la 'Malvada Bruja', cuya identidad no revelaremos por temor a futuras represalias. 

PD: Tenemos pendiente publicar la entrada de nuestra sesión del pasado viernes con Aventuras en la Marca del Este. Épico. 

miércoles, 9 de octubre de 2013

El paquete H.

Domingo 29 de Septiembre de 2013 - 19:00 Hora Zulu.

El agente K recibe un mensaje de D. Lo ha localizado: Una reliquia en excelentes condiciones de conservación. Parece una oportunidad irrepetible, y se puede obtener a un precio muy interesante sin prácticamente negociar. El intercambio de mensajes se vuelve frenético mientras se trata con el vendedor. Finalmente, se cierra la operación, y el paquete es enviado al piso franco del cuerpo de inteligencia de los vetustos. Hoy se ha producido la entrega...

Tras este pequeño y misterioso preámbulo, desvelamos el contenido del paquete: ¡Un Heroquest en excelente estado de conservación!


Imagino que habrá quien no sepa qué es esto. En ese caso, resumir que es un juego de tablero mítico para los que nos gustan el rol la fantasía épica de espada y brujería. Uno de los jugadores tomaba el papel de director de juego, y el resto escogía entre ser el bárbaro, el mago, el enano o el elfo, y se adentraban en las cavernas y mazmorras que representaban el tablero de juego y su escenografía. Los personajes controlados por los jugadores debían cumplir alguna de las misiones que se describían en el manual del juego. En aquel entonces, esto era más grande que las videoconsolas.

El contenido de la caja, al abrirla huele a historia...
¿Y por qué hablamos ahora de Heroquest? Muy sencillo. Tiene un buen puñado de figuras y escenografía (firmadas por Games Workshop nada menos) que se adaptan de forma excelente a nuestras necesidades rolísticas. Y qué demonios, porque es una leyenda de los juegos de mesa de fantasía, y la colección de D no sería lo mismo sin él.

Contemplad el mito.
"¿Qué es esta brujería que me retiene? ¡Liberadme!"

Dentro de poco le vamos a dar uso extensivo al contenido de la caja y, quién sabe, puede que nos echemos unas partidas, por los viejos tiempos. Os dejo con una imagen del regocijado D. Nos vemos por aquí, amigos.

"¡MWAAAAAAA-HA-HA-HA-HA-HA-HA-HA-HA-HA-HA!"